Artículo de opinión de Aitor Retolaza Izpizúa, Concejal portavoz de Futuro Alcobendas-Ciudadanos
Magazine SLV. Alcobendas. La Navidad es un tiempo que invita a parar, mirar alrededor y a recordar qué es lo verdaderamente importante. Las luces en las calles, las conversaciones tranquilas y los reencuentros nos empujan a bajar el ruido y a recuperar una mirada más serena sobre lo vivido.

A lo largo de este año hemos demostrado que otra forma de hacer política es posible. Una política basada en el acuerdo, en la estabilidad y en la responsabilidad. Una política que entiende que ejercer la oposición no consiste en poner obstáculos, sino en ayudar a que la ciudad avance. Porque cuando Alcobendas avanza, avanzamos todos, con independencia de quién se cuelgue la medalla.
Gracias a ese marco de estabilidad, la ciudad ha seguido creciendo de manera ordenada. Un buen ejemplo de ello es la transformación urbana y económica que vive Alcobendas. Proyectos que conectan la ciudad con Madrid, que atraen inversión, que generan empleo de calidad y que modernizan nuestros espacios productivos. Pero el crecimiento económico, por sí solo, no es suficiente. Una ciudad moderna también se mide por cómo cuida a su gente.
También la seguridad ha sido, y seguirá siendo, una prioridad. La seguridad entendida no como un eslogan, sino como la tranquilidad de poder caminar por el barrio, de que nuestros hijos salgan con confianza y de que nuestros mayores se sientan protegidos. Más presencia policial, más medios, más formación y más cercanía. Seguridad real, pensada para la vida cotidiana.
La salud y la seguridad se completan con otro elemento esencial: el entorno. Este año hemos seguido apostando por una ciudad más verde, más limpia y más habitable. Donde antes hubo espacios degradados, hoy se proyectan parques, senderos y pulmones verdes que mejoran la calidad del aire y la vida en los barrios. Convertir un vertedero en un parque no es solo una obra: es una declaración de intenciones sobre el tipo de ciudad que queremos dejar a quienes vienen detrás.
En Navidad es justo detenerse a agradecer. A los trabajadores municipales que sostienen los servicios públicos. A los cuerpos de seguridad. Al personal sanitario. A quienes, mientras otros descansan, hacen que Alcobendas siga funcionando. Y, sobre todo, a los vecinos y vecinas que confían, que participan y que recuerdan a sus representantes para qué están aquí: para servir, no para enfrentarse.
Mirando a 2026, el reto es claro: seguir avanzando sin perder el alma. Mantener la estabilidad, profundizar en los acuerdos útiles, cuidar los servicios públicos y seguir poniendo a las personas en el centro. Sin improvisaciones, sin ruido innecesario y sin olvidar nunca que antes que cargos o siglas, somos vecinos.
En estas fechas tan especiales, deseo que la Navidad sea un tiempo de calma, de cuidado mutuo y de esperanza compartida. Que el nuevo año nos encuentre unidos, con la mirada puesta en el futuro y con la convicción de que Alcobendas sigue siendo un gran proyecto común.
Porque cuando la política se hace cerca de la gente, ya está en el lugar más importante de todos. Feliz Navidad y un próspero 2026 para todos los vecinos y vecinas de Alcobendas.


NOTICIAS
La línea C4 de Cercanías reduce su frecuencia hasta el 27 de febrero por obras en la estación de Parla
El PSOE de Alcobendas se queja de que «la Comunidad de Madrid no incluye en los presupuestos ninguna partida para mejorar la sanidad pública de la localidad»
Ernesto Sevilla llega a Alcobendas con ‘Yo literal’