Artículo de opinión de Julio Gómez
Cayó eliminado el Madrid con honor. Era lo mínimo exigible, la pelea, pero el resultado final se explica por una conducta inasumible en el mejor equipo de la historia del fútbol. Camavinga no debe volver a vestir la camiseta el Real Madrid nunca más. Una falta en el centro del campo innecesaria y una ida de olla para evitar un saque rival dejó a sus compañeros con el culo al aire. Expulsado por doble amarilla y retratado. Ya venía actuando de manera suspensa esta temporada. Lo de anoche fue el aguijón. ¡Que se vaya al PSG ya! Algunos ya están poniendo al árbitro en cuestión por la segunda amarilla. Es rigurosa, pero es. ¿Se la podía haber ahorrado? Puede ser, pero no la provoques de manera tan burda. Si compras lotería te puede tocar aunque tengas una mínima posibilidad. El francés cometió una torpeza en un momento clave. Todo intento de justificarle es un flaco favor a los merengues. Su misión era contener en el medio y no fastidiar a su equipo. No hay paños calientes porque ya llueve sobre mojado esta campaña.

Foto: COPE
En lo táctico los blancos jugaron de tú a tú al equipo más en forma en el presente. Fue un «todos a una» para remontar, fundamentalmente en la primera parte de manicomio. Valverde tapó huecos en su versión que recordaba a su juventud, Güler hizo su magia y Bellingham puso criterio. La definición ya fue de Mbappé. Sin embargo, tiene que ser frustrante pelear tanto para que un compañero meta la pata hasta el fondo. Enfado, frustración y resignación. Y es que en el Madrid no vale darlo todo. Se tiene que sumar ganar. Lo tuvo en sus piernas. Pudo haber eliminado a un contrincante que se tiene que torcer mucho la cosa para que no levante otra Champions. Y ojo al Balón de Oro porque como Kane haga un Mundial decente pinta que se lo lleva con merecimiento.
¿Y ahora qué? A Arbeloa hay que darle las gracias por haber gestionado una plantilla desanimada y haberles hecho creer en sí mismos. Cumplió su función de agitador por la vía del madridismo. En junio se viene nuevo entrenador, salvo sorpresa. Me preocupa más como será el proyecto. Solo Florentino y sus hombres lo saben. Faltan mediocampistas con creatividad y futbolistas con hambre. Camavinga no cumple ni lo uno ni lo otro. Venta segura. Será la primera de algunas inesperadas. Eso sí, Vinicius y Mbappé tienen que ser intocables. Por muchos odiadores que tengan son la piedra angular de este equipo. Hay que rodearles de profesionales comprometidos para no depender tanto de ellos. No expulsarles por odio. El Madrid volverá. Sabe Dios como. De momento, van dos años en blanco. Día duro para ser madridista.

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