24 de enero de 2026

Alcobendas 2025: La fortaleza de una gran ciudad ante el mal gobierno.

Artículo de opinión de Mariano Cañas, Concejal. Portavoz Grupo Más Madrid Alcobendas

Magazine SLV. Alcobendas. En Alcobendas se decide cada día para quién se gobierna. No en los grandes discursos que le escuchamos a la Alcaldesa, y luego no se materializan, sino en cosas muy concretas: si en los colegios en los que nuestros niños sufren grandes temperaturas sin que el gobierno municipal haga nada, si el alquiler se vuelve imposible, si el suelo público se cuida o se regala, si la pobreza se acompaña o se castiga. Este último año ha dejado algo claro: hay dos modelos de ciudad que chocan de frente.

Por un lado, un gobierno del PP que trata Alcobendas como si fuera una empresa: vende patrimonio público y convierte los derechos en un “gasto” molesto. Por otro, quienes creemos que una ciudad es su gente, y que gobernar consiste en protegerla, no en exhibirla.

Desde Más Madrid Alcobendas hemos hecho lo que toca cuando se gobierna para los vecinos y vecinas, aunque sea desde la oposición: estar, fiscalizar y señalar. Defender la salud frente a decisiones que empeoran el aire o encarecen la basura. Defender lo público pidiendo que se revierta a zonas verdes los terrenos que se regalaron a campos de golf. Defender los servicios sociales cuando se recortan, se abandonan proyectos municipales de apoyo a la infancia y a la adolescencia como los de Pecera y Acuario o se pone en riesgo la atención a personas con discapacidad, cobrándoles la entrada a sus acompañantes y dificultándoles el acceso.

Incluso desde Más Madrid tuvimos que defender lo más básico, la democracia. Porque el PP silenciaba a los vecinos en los plenos, por lo que recurrimos al Defensor del Pueblo para que se respete la participación ciudadana. Una ciudad viva, no se gobierna a puerta cerrada. Cuando se tiene miedo a la palabra del vecino es que hay algo que esconder. En los Plenos no pueden manipular como hacen con la revista municipal, que han convertido en un panfleto publicitario

Mientras nuestra maravillosa ciudad se deteriora y está más sucia que nunca, el PP de Alcobendas parece vivir en otra realidad: cursos de liderazgo para la alcaldesa pagados con fondos de los trabajadores del Ayuntamiento, Recortes de 400.000 € en ayudas sociales con ordenanzas que criminalizan a quien no tiene nada prohibiendo la mendicidad, anuncios antiabortos en medios municipales o un crecimiento urbanístico que ignora los límites reales de la ciudad y no soluciona el problema de la necesidad de viviendas asequibles. Todo muy lejos de las preocupaciones reales de quien llega justo a fin de mes o necesita servicios públicos que funcionen.

Tratan a los ciudadanos como tontos y pretenden engañarlos. Presumen de deuda cero y aprueban un préstamo de 30 millones de euros, dicen que bajan los impuestos y cobran el doble de lo que corresponde a los vecinos en la Tasa de   basuras, derrochan millones de euros en publicidad y compran vehículos que no caben en los garajes, presumen de mejorar las ambulancias y dejan a los mayores que viven en residencias sin atenderles.

Frente a ese modelo, hemos defendido una Alcobendas que cuide: más recursos para la sanidad y la salud mental, servicios sociales reforzados, barrios pensados para vivir y no para especular, y una ciudad preparada para los retos climáticos y sociales que ya están aquí. También hemos escuchado, preguntado y construido propuestas con la gente, porque nadie conoce mejor Alcobendas que quienes la viven cada día e incluso hemos realizado una campaña que les facilita reclamar la injusta tasa de basura, a través de un formulario que hemos desarrollado.

Y sí, también hemos sido claros en lo internacional. Porque los derechos humanos no se defienden a ratos ni solo cuando conviene. No se puede hablar de dignidad aquí y que el PP  de Alcobendas diga que “se lo han buscado ellos”, ante la matanza de civiles y niños en Gaza.

Alcobendas no son ellos, Alcobendas es 2025 fue la ciudad que mostró serenidad y solidaridad durante el apagón de este año, que salió en masa para mostrar el apoyo a Gaza ante la vuelta ciclista, fue la ciudad del deporte base y orgullosos de sus barrios y de sus parques y es la ciudad amable que no va a permitir que destruyan lo que somos. Más Madrid seguirá estando ahí. Defendiendo, señalando y construyendo. Porque Alcobendas merece mucho más.