16 de junio de 2026

España tiene que jugar con extremos para evitar el aburrimiento

España tiene que jugar con extremos para evitar el aburrimiento

Artículo de opinión de Julio Gómez

La selección española suspendió el primer examen en el Mundial. Y eso que era una «María». Cabo Verde era como la típica asignatura que los estudiantes aprueban con la gorra chapando el día antes y nada más. Sin embargo, la materia se atragantó por ir de sobrados. Los africanos defendieron con orden y dejaron a los nuestros secos de ideas. España tiene que jugar con extremos para evitar el aburrimiento. Se vio cuando entró Lamine. Ante rivales que se cierran y te impiden los espacios hay que abrir el campo lo máximo posible. Es hasta un tópico de este deporte. También es mala suerte que los dribladores por bandas (Lamine, Nico y Víctor Muñoz) estén tocados físicamente, pero eso no es excusa para inventar algo diferente. El juego plano del «toque – toque» sin tirar a portería se impuso como en los mejores tiempos de Luis Enrique. Se supone que De la Fuente es un técnico diferente, pero repitió los vicios del asturiano. No puede volver a pasar o de los contrario nos vamos a ir para casa mucho más pronto de los previsto. Se trata de hacer cosas diferentes en momentos donde no salen las cosas.

Foto: Voz Populi

¿Dónde estaban los jugadores pícaros? Los Dani Olmo o Merino fueron suplentes (craso error) y encima entraron tarde. Yeremi Pino, otra alternativa, ni jugó. Borja Iglesias como revulsivo arriba tampoco. Son los típicos futbolistas que hacen ilusionismo cuando impera la monotonía. Siempre serán mejores que un Gavi desaparecido en combate y un Ferrán que, por la banda, no pega ni con cola. Ante este análisis es evidente que nuestro técnico se equivocó en la alineación contra un digno rival que jugó su partido y sacó un punto histórico para su país. No será fácil que les gane Uruguay, pero los celestes habrán tomado nota e inventarán tácticas para doblegarles. Y eso que los sudamericanos tampoco están para tirar cohetes. Más nos vale ahora encomendarnos a que también haya un empate en ese duelo. Y si es a cero mejor por aquello de que los goles a favor son claves para la primera posición. Menos mal que el grupo está empatado a un punto.

El plan de partido de Cabo Verde no va a ser muy diferente al que nos propongan Arabia Saudí y Uruguay. De la Fuente tiene que tirar de pizarra para desatascar defensas que pondrán el autobús y unos atacantes que tendrán más mordiente de cara a gol. España tiene que jugar con extremos para evitar el aburrimiento. Me parece que es la lección que deja este triste empate a cero. Eso y que hay que ganar a los dos siguientes rivales de grupo. Este tropezón debe quedar en anécdota. Seguimos siendo claros aspirantes a ganar la Copa del Mundo. Solo con la calidad de pases no valdrá. Hay que añadir la destreza en el regate y la inteligencia para resolver dificultades. España 2010 así lo hizo. Su debut fue aún peor. Confiemos en esta selección. Empatar para aprender. También puede servir para llegar al examen final y sacar sobresaliente.