20 de julio de 2026

La segunda estrella se ha bordado con clase e inteligencia táctica

La segunda estrella se ha bordado con clase e inteligencia táctica

Artículo de opinión de Julio Gómez

España ya es campeona del mundo. Con absoluto merecimiento por superioridad futbolística. El baño de como tratar la pelota se recordará por mucho tiempo y ya es historia del deporte. Como en Sudáfrica 2010. La victoria final fue de ley contra una Argentina más dedicada a dar patadas y a utilizar el anti fútbol por encima de todas las cosas. Y es que el fútbol sudamericano tiene que hacer una profunda reflexión. Más allá de faltas por encima del reglamento, pérdidas de tiempo y actuar como macarras, ¿a qué quieren jugar? Messi tiene que estar avergonzado por como planteó su técnico el partido. La segunda estrella se ha bordado con clase e inteligencia táctica Esos pases entre líneas de unos fantásticos jugadores y saber manejar los partidos es la clave de este éxito. Es el fútbol perfecto. El que te sale cuando eres bueno en la PlayStation. Si hay que jugar lento lo hacen, pero si ven espacios van a destrozar tu defensa. Hay que ser muy bueno para saber leer el tipo de partido que hay que disputar.

Foto: Vigiador Digital

La emoción ganó a la lógica. Con una mejor puntería la final no hubiese llegado a la prórroga. A «la roja» le falta mejorar sus tiros a puerta como seña de identidad. Es algo que hay que corregir. Probablemente sea el único debe de una generación de oro. Es cierto que si encima tuviéramos un goleador tipo Mbappé seríamos ya descarados en cuanto a superioridad. También habría que hacer mirar a la FIFA su descarado favoritismo hacia Argentina durante todo el Mundial. El gol anulado a Nico Williams fue indecente, pero lo enmendó Ferrán. En un duelo donde estaban Lamine, Pedri o Merino el héroe final fue el que suele fallar los tiros más claros y el que recibe más mofas. Ferrán Torres hizo bueno eso de que importa más el equipo que las individualidades.

Don Luis de la Fuente merece un monumento. El hombre calmado ha tocado techo en su carrera. Tuvo que picar muchas piedras para llegar a ganar un Mundial. Desde abajo ha forjado con sus valores humildes un grupo de jugadores. Larga vida a este señor amante del deporte, los toros y el vino. Después de esto no esperéis que se le vaya la pinza. Seguirá apostando antes por las personas que por los grandes individualistas a la hora de confeccionar una lista de convocados. Les ha visto desde pequeños y sabe como son. Me queda la espinita de verle entrenar a un gran club. ¿Le quemaría un vestuario con estrellas o los domaría para que pensaran en el colectivo? A su edad no creo que después de la selección entrene nada más, pero merece una oportunidad. Su látigo es su palabra. No ridiculizar a los jugadores en público o dar voces en el vestuario. Un auténtico genio en la pizarra y en la vida.

Lo mejor de todo es ver como la afición española se ha unido en torno al fútbol. Ojalá haya muchos más eventos para que todos vayamos a una. Sin embargo, cuando vuelvan las competiciones de clubes volveremos a la eterna lucha. Mientras tanto disfrutemos de que somos campeones del mundo por segunda vez. Seguro que la natalidad en nueve meses aumentará. Muchos niños se llamarán Ferrán, Nico o Lamine. La segunda estrella se ha bordado con clase e inteligencia táctica. ¡Viva España!