28 de agosto de 2026

Adrián García, vecino de San Sebastián de los Reyes, en el Kilimanjaro

Adrián García, vecino de San Sebastián de los Reyes, corona el Kilimanjaro tras una ascensión extrema

Adrián García, vecino de San Sebastián de los Reyes, ha conseguido coronar el Kilimanjaro, la montaña más alta de África, tras completar la ruta Machame en Tanzania. El reto comenzó el 18 de agosto con el viaje hasta el país africano y culminó el 24 de agosto a las 6:30 horas, cuando alcanzó Uhuru Peak, a 5.895 metros de altitud, después de afrontar un ascenso nocturno de seis horas y media, temperaturas cercanas a los -20 grados y los efectos del mal de altura.

Adrián García, vecino de San Sebastián de los Reyes, en el Kilimanjaro

La aventura comenzó el 18 de agosto, cuando Adrián y sus compañeros viajaron hasta Tanzania. Al día siguiente se trasladaron a Arusha, donde prepararon todo lo necesario para afrontar el desafío. El 20 de agosto iniciaron la ruta Machame, una de las vías más conocidas para ascender al Kilimanjaro, con un recorrido previsto de seis días: cinco jornadas de subida y una de descenso.

El momento decisivo llegó durante la madrugada del 24 de agosto. A las 00:00 horas comenzó el ataque a la cima, una etapa especialmente exigente que se prolongó durante aproximadamente seis horas y media. Finalmente, a las 6:30 de la mañana, Adrián alcanzó el Uhuru Peak, pudiendo contemplar el amanecer desde el punto más alto de África.

El ascenso estuvo marcado por unas condiciones especialmente duras. La temperatura rondaba los -20 grados y el mal de altura puso a prueba a muchos de los montañeros que intentaban alcanzar la cima. Vómitos, diarreas, mareos y falta de oxígeno fueron algunos de los síntomas que Adrián pudo observar entre quienes compartían la ascensión. Muchos tuvieron que darse la vuelta antes de alcanzar la cumbre.

“En esos momentos te da por pensar si serás el siguiente en tener que darte la vuelta”, explica Adrián. Finalmente, pudo continuar hasta la cima y coronar el Kilimanjaro mientras amanecía en lo más alto de África.

La preparación, más mental que física

Adrián reconoce que su preparación no estuvo específicamente orientada al Kilimanjaro. Actualmente practica trail y realiza entrenamientos específicos, por lo que afronta el reto sintiéndose preparado y fuerte físicamente.

Sin embargo, la experiencia le ha demostrado que en una montaña como el Kilimanjaro la fuerza no lo es todo. El mal de altura puede afectar a cualquier persona y, especialmente durante la última jornada, la preparación mental resulta fundamental.

La falta de oxígeno comienza a hacerse evidente a partir de aproximadamente los 3.800 metros de altitud, provocando un cansancio superior al habitual. Durante el ataque a la cima, realizado de noche y únicamente con la iluminación de los frontales, Adrián tuvo que recurrir más a la cabeza que a las piernas.

La estrategia fue avanzar “pole pole”, una expresión utilizada en Tanzania que significa “lento”. Un ritmo constante para afrontar una subida que, según Adrián, “se hace eterna”.

Un reto que surgió casi por casualidad

El proyecto nació de manera inesperada. En marzo, Adrián tenía previsto realizar un ascenso al monte Kenia y, posteriormente, descender por la cara de Tanzania, esquiando y atravesando el cráter. Sin embargo, motivos laborales le obligaron a cancelar aquel viaje.

Un mes después, la mujer de un amigo le comentó que iba a Tanzania con unos amigos. Adrián no lo dudó: “Sin pensármelo le dije que me iba con ellos”.

Así comenzó una aventura que terminó el 24 de agosto con Adrián García en la cima del Kilimanjaro, tras superar el frío extremo, la falta de oxígeno, el cansancio y, sobre todo, el desafío mental de alcanzar los 5.895 metros del techo de África.